Desmantelan red de lavado de dinero y falsas importaciones tras allanamientos en la City porteña

En una serie de allanamientos realizados en la City porteña, se desarticuló una red dedicada a importaciones falsas y lavado de dinero. Romina Manguel y el equipo de No Dejes para Mañana tuvieron la oportunidad de entrevistar a Guillermo Michel, titular de la Dirección General de Aduanas (DGA), quien lideró el operativo en conjunto con la Policía Federal.

El objetivo de los allanamientos fue obtener información sobre importaciones fraudulentas y movimientos de lavado de dinero. En total, se realizaron 151 inspecciones en 18 bancos, 8 estudios contables y 25 sociedades tanto en la ciudad como en el interior del país.

“Hemos utilizado el antiguo sistema SIMI (Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones), previo al actual SIRA, el cual tenía muchas fallas y estaba mal diseñado. A través de este sistema, cruzamos datos sobre los envíos de dinero al exterior para importaciones falsas realizadas por supuestos importadores que nunca trajeron la mercadería al país”, explicó Michel acerca de la metodología utilizada.

Según el titular de la DGA, los montos girados al exterior por aquellos que llevaron a cabo esta operación ilegal ascendieron a un total de 400 millones de dólares, sin haber realizado ninguna importación real. La identificación de los 176 importadores falsos se logró gracias al intercambio de información con Homeland Security de Estados Unidos, que proporcionó los datos de los beneficiarios reales de las cuentas en Delaware. De esta manera, se determinó que eran argentinos quienes estaban detrás de estas cuentas fraudulentas.

Descubrimientos tras los allanamientos

Michel reveló lo que encontraron durante los allanamientos. “En los bancos, encontramos toda la documentación necesaria. En el estudio contable en Belgrano, los involucrados intentaron escapar por la ventana. Uno de ellos se cayó y se fracturó una pierna, pero logramos obtener la documentación”, explicó el funcionario.

También mencionó que los operadores tenían alrededor de 70 teléfonos con chips descartables, utilizados para realizar llamadas telefónicas. “En cuanto a las sociedades, no encontramos nada porque todas las direcciones proporcionadas son falsas. De hecho, descubrimos que dos de las direcciones pertenecían a peluquerías”, comentó Michel.

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